Un equipo de más de 100 personas, integrado por trabajadores voluntarios de Ford, Cruz Roja, Club Ranger y personal de SAME, fabricaron una primera partida de 20.000 protectores faciales destinados a la filial argentina de la Cruz Roja.

Los implementos están destinados a los profesionales de la salud que intervienen en la primera línea del tratamiento a pacientes infectados con el COVID-19.

Mientras la marca del óvalo aportó su experiencia en producción, cadena de suministro, fabricación y logística, con los grupos de personas que trabajaron directamente, otra grupo lo hizo remotamente elaborando el plan para su ejecución.

Los protectores faciales (con láminas de acetato y piezas de soporte) se ajustan a todos los protocolos que viene estableciendo la marca del óvalo para la seguridad de sus empleados, proveedores y visitantes.

La iniciativa de elaboración de máscaras forma parte de una serie de acciones que está implementando la empresa en Argentina, la región y diferentes países del mundo para hacer frente a los retos en esta situación sin precedentes.

Además el mes pasado, Ford selló un acuerdo con Cruz Roja Argentina para poner a disposición unidades de flota para atender las necesidades de movilidad y transporte de voluntariado e insumos médicos.