Un barco cargado con 5800 vehículos chinos marca BYD arribó el pasado lunes al puerto argentino de la Terminal Zárate, en la provincia de Buenos Aires.

De acuerdo con Perfil, el hecho de que los autos sean híbridos y eléctricos habilita su importación desde países extrazona sin pagar el arancel externo común del Mercosur, fijado en 35%.

La embarcación, que generó debates y controversias en torno al ministro de Economía argentino, Luis Caputo, fue diseñada para el transporte de vehículos de nueva energía.

El hecho marcó el primer desembarco de gran escala de vehículos chinos destinados a promover la electromovilidad en el país vecino. Desde BYD, empresa que comercializa sus modelos en Argentina desde setiembre, se resaltó la llegada de más de 5.000 autos híbridos y eléctricos como parte de su plan de expansión comercial.

Según informó Perfil, el arribo del buque adquirió notoriedad no solo por la carga transportada, sino también por constituir un hito en la logística automotriz a nivel global, ya que la nave fue concebida especialmente para el traslado de vehículos de nueva energía, con el objetivo de reducir el impacto ambiental del transporte marítimo.

El BYD Changzhou tiene capacidad para hasta 7.000 unidades, una eslora de 199,9 metros y está dotado de un sistema de propulsión de doble combustible LNG, una tecnología que permite disminuir las emisiones de carbono en cada travesía internacional.

Por su parte la empresa BYD, creada en 1994, es una compañía asiática de alcance global enfocada en el desarrollo de innovaciones tecnológicas aplicadas a la movilidad, la energía y la electrónica. En la actualidad, tiene presencia en más de 100 países y regiones, y se ha consolidado como la marca líder mundial en ventas de vehículos totalmente eléctricos.