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Vida rápida

Un día como hoy, fallecía Ayrton Senna

El 1° de mayo de 1994, el piloto brasileño se estrellaba con un Williams de Fórmula 1. A modo de sencillo homenaje, recordamos parte de su historia.

01.05.2017 11:10

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2017-05-01T11:10:00
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Fue una vida muy rápida. No solo porque todo lo que le ocurrió fue a toda velocidad, sino porque además se terminó demasiado pronto.

"Beco", como le apodaban cariñosamente en el seno familiar, nació en el Subdistrito de Santana, en Sao Paulo, el 21 de marzo de 1960.

Tal como ocurre en la mayoría de los casos, cuando se trata de auténticos apasionados por los fierros su contacto con ellos comienza a muy temprana edad. Cuando tenía 4 años, su padre Milton comenzó a construir un kart "casero", impulsado con un motor de cortadora de césped. Durante ese proceso, el pequeño Ayrton no perdía detalle, costumbre que mantuvo posteriormente durante toda su carrera deportiva.

Es más. Poco antes de tener su primer kart profesional, a los siete años, desarmó por completo aquel vehículo hecho por su papá para luego volver a armarlo y dejarlo en perfecto estado de funcionamiento. Kart que aún precario, el niño conducía hasta 60 km/h de velocidad y dejaba descansar solamente para ir a dormir.

Inquieto, travieso y muy determinado, desbordaba los intentos infructuosos de su madre por imponerle alguna disciplina.

Fue a los 13 años (1973) que tuvo su primera carrera oficial, en el circuito de Interlagos. A partir de ahí, se iniciaba una trayectoria vertiginosa en tierras europeas, para conquistar varios títulos mundiales en karting, luego vendría un pasaje por las Fórmulas Juniors (Fórmula Ford 1600, Fórmula Ford 2000 y Fórmula 3) para finalmente cumplir uno de sus mayores objetivos, llegar a la Fórmula 1.

Tras casi 21 años de carrera deportiva y con apenas recién cumplidos 34 de edad, Ayrton Senna se convirtió en leyenda. Naturalmente que el mayor suceso lo conquistó en los casi 10 años de participación en la máxima categoría del automovilismo mundial. Empezó en 1984 con Toleman, equipo que a pesar de estar en un nivel secundario logró ocupar posiciones de privilegio gracias al talento del piloto brasileño, para después pasar a Lotus. Luego llegó McLaren, con quien obtiene los tres títulos mundiales, para finalmente terminar en Williams.

Equipo con el que sufrió el accidente fatal, el 1° de mayo de 1994.

Senna mantuvo una dura rivalidad con Alain Prost, compañero de equipo en McLaren, con quien disputó palmo a palmo varias carreras definitorias. Tan ásperas fueron esas disputas que en más de una ocasión, terminaron en choques. Producto de alguna injusticia por parte de las autoridades de FIA encabezadas por el emblemático Jean Marie Balestre, con una dura sanción por el incidente con el archirival que puso en duda su continuidad, el piloto brasileño denunció públicamente el peso del dinero y de los intereses políticos dentro de la categoría, que prevalecieron sobre los aspectos netamente deportivos.

Fin de semana negro

El Gran Premio de San Marino de 1994 empezó muy mal. Durante las pruebas de clasificación, el piloto austríaco Roland Ratzenberger se estrelló con su auto del equipo Simtek, accidente que le costó la vida en su tercera carrera dentro de la categoría.

Ese hecho afectó emocionalmente a todos los pilotos. Si bien nunca se confirmaron los detalles acerca de la causa que provocó el despiste de Ayrton Senna en la curva Tamburello del autódromo de Imola, las versiones más firmes hablan de una falla mecánica, con el desprendimiento de una barra de la suspensión que golpeó en la cabeza del corredor paulista.

Ídolo indiscutido en Brasil, Ayrton Senna es también un ejemplo para muchos jóvenes pilotos que siguen tratando de seguir sus pasos para lograr una butaca en la Fórmula 1. Que asoman desde distintas partes del mundo, inclusive con algún claro ejemplo en nuestro país.

Desde éstas páginas, y en coincidencia con el Día Internacional de los Trabajadores, rendimos tributo a la figura de una de las personalidades más importantes que ha tenido y tendrá el deporte motor, precisamente al conmemorarse un nuevo aniversario de su desaparición física.

Salud, por siempre Campeón.

Buenos días

Luis Piedra Cueva