Test Drive

Para sacarte el sombrero

Test Drive: Chevrolet Camaro SS convertible 2019

Con más de 460 HP y transmisión de 10 marchas, la nueva versión del muscle car sale al mercado brasileño para enfrentar a su rival directo
28.02.2019 08:10

Autos nuevos, siempre llaman la atención. Si se trata de un deportivo, entonces atrae mucho más miradas. Pero si además fuera un convertible, el vehículo moviliza todas las atenciones, reúne gente a su alrededor y transforma a su conductor en una especie de "celebridad instantánea".

Es el caso de la versión "cabriolet" del Camaro SS 2019, la más reciente generación del deportivo lanzado en Estados Unidos en 1966, que acaba de llegar a las concesionarias brasileñas de Chevrolet. Se trata de un típico representante del género conocido como "muscle car", que nuclea a los deportivos norteamericanos de dos puertas, motor potente y tracción trasera.

Además de promover un "upgrade" de status de quien lo conduce, la función del Camaro en Brasil es valorizar también a los "colegas de las vitrinas"; Onix, Prisma, Cruze, Spin y demás modelos de la marca del moño dorado. No por casualidad, es la misma tarea mercadológica que su rival principal, el Mustang, desempeña en las concesionarias de Ford.

Lanzado en Brasil a fines del 2010, impulsado por el suceso en la pantalla grande del film Transformers y el personaje metamórfico Bumblebee, el Camaro fue el primer "muscle car" vendido de manera oficial por una marca en dicho mercado. Hasta ahí, solo llegaban a través de importaciones independientes.

El Mustang tardó más tiempo en llegar oficialmente, pero lo hizo bien embalado. Desembarcó en Brasil en marzo de 2018 y vendió 990 unidades el año pasado, período en el que la generación anterior del Camaro emplacó apenas 93 ejemplares.

Por fuera, el Camaro de nueva generación tiene un aspecto remodelado con destaque para los faros de luces diurnas de led, faros traseros ovalados y ruedas con llantas de 20" y terminaciones en negro brillante en la versión convertible. Las líneas se mantienen musculosas, especialmente en el sector frontal. La parrilla, también en negro brillante, ahora es algo más prominente y presenta una barra central bastante ancha que al centro ostenta el moño de Chevrolet, que en lugar de dorado, también es negro.

Acompañando la "expansión" de la parrilla, el paragolpes ahora es más voluminoso. Por su parte los nuevos faros full led tienen un diseño más afilado.

Por detrás, se aprecian los faros del tipo "dual-element" en led con plásticos en bajo relieve, un elegante alerón y dos bocas de escape cromadas. En el conjunto, la generación anterior parecía menos "aparatosa". Aunque el público que gusta del Camaro convertible, no busca precisamente ninguna discreción.

En la cabina, la nueva generación de la central multimedia MyLink 3, permite gerenciar el aire acondicionado a tarvés de la pantalla táctil, amén de configurar la iluminación de la cabina. Viene con Google Android Auto y Apple Car Play, cámara de reversa y navegador GPS. Por su parte el retrovisor interior da lugar a una pantalla que exhibe las imágenes obtenidas por una cámara ubicada en la parte trasera.

El panel es analógico digital, con indicadores circulares de aguja pero con un display que ofrece diversas funcionalidades, incluyendo los cuatro modos de conducción diferentes. Incluye además el cuentavuletas, cronómetro para la aceleración de 0 a 100 km/h, e indicador de la fuerza G. Tiene también opciones de personalización la iluminación led interna, con variantes de distintos colores. En la consola de la transmisión se encuentran el comando para los cuatro modos de conducción y el freno de estacionamiento electrónico.

El volante multifunción tiene su base achatada y revestimiento en cuero. Sobre el panel, un head-up display a color brinda información del panel tales como velocímetro y cuentavueltas, sin necesidad de retirar la mirada de la ruta.

En un deportivo, el motor siempre es la estrella principal. El del Camaro 2019 es el famoso LT1, igual al usado en el Corvette. Se trata de un 6.2 de 461 caballos y 62,9 kgmf, todo construido en aluminio. Tiene inyección directa de combustible y sistema de desconexión de cilindros, actuando como un V4 en modo Paseo. Según General Motors, la aceleración de 0 a 100 km/h se puede lograr en 4,2 segundos, con máxima limitada en 290 km/h. La nueva caja de cambios de 10 marchas -en el anterior era de 8- es la misma utilizada por el Ford Mustang y se desarrolló conjuntamente entre ambas marcas.

Con esta incorporación, el Camaro puede ofrecer el "launch control", un control de largada que permite obtener piques de salida todavía más brutales. En consideración de Inmetro, el Chevrolet Camaro SS convertible logra un consumo promedio de 6,3 km/lt en ciudad y de 9,3 km/lt en ruta, con lo cual alcanza una calificación baja E (entre las peores en términos de eficiencia energética en su categoría) y D en la absoluta general.

Aunque también, el consumo no figura entre las mayores preocupaciones de los consumidores del "muscle car".

Experiencia dentro del cohete

El acceso al Camaro con la capota cerrada, es complicado porque el auto es muy bajo, característica inherente a los coupés deportivos. Disponible solamente en una versión de equipamiento, la SS, el Camaro convertible ofrece asientos envolventes en cuero, algo también esperado en un vehículo que se precie de deportivo. Los delanteros tienen climatizador y ajustes eléctricos, con memoria para el del conductor y permiten disfrutar de un espacio amplio con bastante confort y una oferta generosa aplicada al placer.

Ya el espacio para los ocupantes de las plazas trasera, es prácticamente de ficción. Solamente los niños podrían viajar allí, apenas en viajes cortos y aún así, contando que quien va adelante no lleve su asiento muy hacia atrás.

La capota tiene accionamiento eléctrico mediante un botón, con funcionamiento fácil y eficiente. El panel es customizable y el sistema multimedia de tercera generación cuenta con pantalla táctil de alta definición, audio Bose de primera línea, conexión para smartphone y comandos por voz.

Mientras que el sistema de encendido remoto a través de la llave, además de facilitar una eventual salida rápida, es divertido para asustar a los curiosos que constantemente de arriman al auto.

A pesar de que al principio resulta un tanto perturbadora, la pantalla que actúa como retrovisor interior es eficiente, luego que el conductor se acostumbra a utilizarla. En términos de seguridad, el Camaro convertible ofrece airbags frontales, laterales, de cortina y para las rodillas del conductor y el pasajero delantero, alerta de presión de neumáticos, de punto ciego con sensor de aproximación repentina y de movimientos traseros en reversa, freno de estacionamiento electrónico, alarma antirrobo y neumáticos run flat que evitan llevar una rueda de auxilio, entre otros. Cargador wireless para celulares, computadora de a bordo a color con cinco modos, iluminación con led en el contorno de la central multimedia, paneles de puertas y porta vasos central con 24 colores personalizables, son algunos de los múltiples "mimos" disponibles de este nuevo Camaro 2019.

Impresiones de Manejo

Modo "transformer" de ser

El motor 6.2 V8 con 461 caballos y 62,9 kgmf de torque, obviamente tiene fuerza de sobra. Puede ser más deportivo en modo Pista, pero también ofrece otras tres opciones de conducción: Paseo, ideal para pasear ahorrando combustible, la Sport, ligeramente más "nerviosa", y la Nieve/Hielo, para pisos de baja adherencia. En cada una de ellas, la rigidez de la dirección, la intervención de los controles de estabilidad y de tracción, el mapeo de la transmisión y las respuestas del motor, se modifican. Hasta los colores de las luces interiores del habitáculo cambian de acuerdo con la opción elegida.

Es decir, cada cambio transforma al Camaro convertible en un auto diferente. En todos los modos, el conjunto ofrece una instigante sensación de seguridad. Entre los cambios aplicados por General Motors en esta nueva generación del Camaro, hay barras estabilizadoras más grandes, suspensión reforzada, frenos Brembo redimensionados y rigidez torsional de la carrocería bien mejorada.

En la práctica, todo eso se traduce en una dirigibilidad muy buena, con una estabilidad realmente fuera de lo común. El vehículo toma las curvas en alta velocidad como si hubiera huellas invisibles en el piso.

La transmisión de 10 marchas, una de las novedades de la línea 2019, es muy ágil. Ofrece relaciones bien cortas con cambios suaves, que mantienen el motor siempre dispuesto, con un régimen óptimo. Jamás falta fuerza cuando el conductor aprieta el pedal de la derecha. Para un coche de casi 1.800 kg, la sensación es de una liviandad sorprendente. Otra novedad mecánica es el control de largada. Con el sistema, un "kick down" en el acelerador proporciona una partida todavía más absurda.

También hay otra función "burn out", que es más prudente ni siquiera intentar testear. Permite aplicar el freno solo a las ruedas delanteras mientras las traseras aceleran, giran y se "queman" hasta que el conductor suelte el pedal, lo que produce una nube de humo y destruye los neumáticos, muy costosos, por cierto. Aún para millonarios extravagantes, naturalmente que hay maneras más creativas de desperdiciar el dinero. Y el Camaro convertible, ni precisa de eso.

Combinada al poderoso motor y la posibilidad de viajar con los cabellos al viento, la tracción trasera garantiza abundante diversión a quien disfruta de manejar velozmente, proporcionando salidas elegantes y controlables.

Los frenos Brembo felizmente honran las buenas tradiciones de la marca y se muestran precisos en la tarea de reducir rápidamente la velocidad.

Luiz Humberto Monteiro Pereira de Agência AutoMotrix, en exclusividad con Airbag - Fotos: Luiza Kreitlon / Agência AutoMotrix