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Si éste no es el del pueblo...

Repasamos la historia del Fusca

A través de un resumen breve, repasamos algunos de los aspectos más destacados de la historia del emblemático Fusca.

19.01.2016 15:57

Lectura: 5'

2016-01-19T15:57:00
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Durante el Salón de Berlín de 1934, Adolf Hitler anunció que había encomendado a Ferdinand Porsche, según él "el diseñador más famoso de todos los tiempos", la creación y construcción de un auto popular (volkswagen=auto del pueblo) partiendo del concepto que el automóvil no debería ser un privilegio exclusivo de los ricos.

El propio Führer determinó que se denominaría KDF Wagen y de paso definió algunas características fundamentales del auto, tales como velocidad, consumo, precio, etc.

Los tres primeros prototipos (dos sedán y un cabrio) salen a la luz en 1936, y es entonces cuando el gobierno alemán expropia las tierras del castillo de Wolfsburg de Earl Von Schulenberg para la construcción de lo que fue y aún es, una de las mayores fábricas de automóviles del mundo.

Si bien Porsche se opuso al nombre elegido por Hitler, evidentemente resultaba difícil contradecirlo por lo cual la denominación de nacimiento fue KDF Wagen (Kraft durch Freude Wagen) que significa "fuerza a través de la alegría".

En 1938 comienza la producción y un año después, el KDF Wagen se presenta oficialmente en el Salón de Berlín, superando ampliamente a sus competidores por su concepto revolucionario y moderno.

La Guerra

Con el inicio de la Segunda Guerra Mundial, en setiembre de ese año 1939 la fabricación civil del Fusca se derivó a la producción militar, la que al final de cuentas contribuyó positivamente para el futuro del escarabajo pues debido al conflicto bélico el auto debió superar tests pesados, inaccesibles para otros coches de su tipo.

Sea el tórrido calor africano o el frío extremo de Rusia, en cualquier tipo de terreno, barro, arena o nieve, el Fusca siempre salió victorioso, sumando además el beneficio extra de requerir solamente aceite y nafta, pues el motor funciona refrigerado por una turbina de aire.

Durante ese período nacieron varias versiones específicamente militares, como por ejemplo el Kubelwagen (auto hecho con un balde) o el Schwimmwagen (auto que sabía nadar). En este caso, se trataba de una especie de anfibio que alcanzaba la "increíble" velocidad de 10 km/h en el agua.

Al terminar la guerra, la fábrica de Wolfsburg quedó seriamente dañada por los bombardeos, manteniéndose en pie apenas una tercera parte de sus instalaciones.

Los países aliados propusieron su demolición, pero la gestión del mayor Ivan Hirst logró cambiar esa postura y algunos años más tarde, finalemnte fue devuelta a los alemanes confiando su gerenciamiento a Heinz Nordhoff.

Su gestión se consideró "milagrosa", pues logró sostenerla en pie con niveles de producción muy bajos. Hasta 1949 se fabricaron apenas 46.000 unidades.

Para todo el mundo

Pero a pesar de ello, en ese período se le fueron incorporando algunas mejoras tecnológicas, sin alterar para nada la apariencia original y la formulación del proyecto de Porsche. Este genial creador murió en 1951 sin imaginar la carrera increíble que le vendría por delante a su escarabajo, cuando a partir de 1953 comenzaron sus exportaciones para salir a la conquista de mercados mundiales como Holanda, Dinamarca, Luxemburgo, Suecia, Bélgica, Suiza y Estados Unidos.

Paralelamente comenzaba también a llegar a nuestra región a través de su nueva filial Volkswagen do Brasil.

En 1964 se construyó Volkswagen de México y en 1966 se inauguró otra factoría en Sudáfrica. El éxito del Fusca fue tal que en todos los países a los que llegó, exportado o fabricado, las ventas crecieron de manera constante durante años.

Por ejemplo en Italia, en 1963 se registraron 42.000 Fuscas, mientras que en Estados Unidos, los clientes interesados en comprarlo tuvieron una espera de hasta 5 meses.

Recién en 1967 se modificó su apariencia, con nuevos formatos de los faros y paragolpes, y aumento de las luces traseras. También el sistema eléctrico pasó de 6 para 12 volts.

Sin grandes alteraciones estructurales, en 1993 y bajo la presidencia de Itamar Franco en Brasil, el escarabajo incorporó catalizador, encendido electrónico, cinturones de seguridad de tres puntas, parabrisas laminado y las famosas luces traseras apodadas cariñosamente de "Fafá", en alusión directa a la gran cantante Fafá de Belém y concretamente, a su exhuberancia lactante.

Récord mundial

La producción del Fusca logró un record inigualado de 21.529.464 de unidades producidas entre 1938 y 2003. Es el auto más antiguo y más fabricado a partir de una plataforma de diseño único en el mundo.

De ese total, 15.444.858 se hicieron en Alemania, 3.350.000 en Brasil y el resto en las demás plantas del globo.

El último Fusca se fabricó en el 2003 en la filial mexicana de Volkswagen.

Los fanáticos aficionados que aún lo tienen, o lo tuvieron alguna vez, dicen si si se lo trata bien y los ama de verdad, el escarabajo nunca lo dejará a pie.

Con datos de duniverso.com.br