Test Drive

Honrar la grifa

Probamos el Jeep Renegade

Impresiones de Manejo: probamos el Jeep Renegade, uno de los lanzamientos más importantes de la marca a nivel mundial recién llegado al país.

10.05.2016 07:30

Jeep Uruguay comenzó el año a toda orquesta con la llegada de un modelo creado "para hacer historia", tal como reza el slogan publicitario brasileño. Aunque nuestros hermanos nordestinos generalmente tienden a exagerar con la adjetivación, en este caso es bastante acertado, teniendo en cuenta que se trata del primer Jeep fabricado por completo en latinoamérica, que con él se inauguró el Polo Automotivo Jeep de Pernambuco, la planta más grande y moderna de FCA a nivel mundial, y finalmente, representa el ingreso de la marca al segmento de los SUV compactos.

El resultado ha sido sorprendente, pues la respuesta a nivel comercial refleja un notable éxito de ventas en los mercados de la región. En Brasil, rápidamente se posicionó en el liderazgo dentro del segmento, y en Uruguay, considerando la inusual preventa lanzada por Jeep Uruguay a comienzos de año, también marcó un hito que quedará grabado en la historia de la marca en el país, con resultados notables. A la fecha, ya superaron las 130 unidades comercializadas y se encamina con firmeza a disputar la primera posición en el ranking de ventas en su categoría.

Presencia

Una de las razones para lograr ese éxito, pasa por el factor estético. Como dijimos es un SUV (o Deportivo Utilitario) compacto que mide 4,23 mts de largo, 1,80 de ancho y 1,66 de altura. Está calzado con neumáticos 215/65R 16.

Su aspecto, si bien con un diseño moderno y actual, en cierta forma remite al espíritu de aquellos viejos antecesores nacidos en 1941 y tal vez en la parrilla frontal, acompañada de los faros redondos, radique una buena parte de dicha reminiscencia. Pero los diseñadores se empeñaron en subrayar ese recuerdo y aplicaron referencias sutilmente ubicadas en varias partes del vehículo. Por ejemplo, los faros traseros son una buena síntesis gráfica de la emblemática "X" grabada en relieve en los antiguos tanques de nafta ubicados en los laterales del viejo modelo. Y el mismo motivo se puede apreciar en los posavasos que están en su interior, delante de la palanca de cambios.

También los creativos lograron una buena imagen sintetizada del mencionado frontal, que observando detenidamente, se puede encontrar aplicada en la parte interna del portón trasero, o en el guardaobjeto de la consola central.

Pero hablábamos de la presencia del nuevo Renegade. Naturalmente, impresiona por el aspecto fuerte y robusto, fiel a su genética. Las líneas en general son muy limpias, con apenas los pasaruedas abultados y una moldura de refuerzo en la zona central del capó, que de paso le aporta rigidez a sus generosas dimensiones.

Dicho sea de paso, por esa misma razón el sistema de cierre cambia el tradicional sistema de una grampa central por dos enganches laterales que aseguran una eficaz sujeción cuando se enfrentan situaciones offroad complicadas.

La superficie vidriada es amplia, y también la quinta puerta, que abre por completo y facilita el acceso a la zona de carga.

Hablando de puertas, todas ellas ofrecen una apertura muy amplia, por lo cual y sumado a la estatura del vehículo, resulta sumamente confortable la maniobra de subir y bajar.

Por dentro

Es innegable que el ingreso al Renegade despliega un universo Jeep inconfundible típico de la marca en la actualidad. Si bien el volante, muy semejante al que se utiliza en otros modelos de por sí es un sello, el diseño y la amplitud del espacio confirman los rasgos más típicos de los productos hechos por la casa norteamericana.

Tal vez la sorpresa mayor radique en la calidad de los materiales y de las terminaciones. Considerando que se trata de un modelo fabricado en nuestra región, impresionan gratamente los apliques metálicos, con destaque para el pomo macizo de la palanca de cambios, los plásticos, y el panel frontal, hecho en una refinada goma sintética perfectamente encastrada. Que suma el detalle de la inscripción "Since 1941" (desde 1941) referida a la fecha de los orígenes de la marca.

Salta a la vista la ausencia del freno de mano que reemplaza la palanca tradicional por un pequeño botón que lo activa y desactiva electrónicamente. El diseño general es sencillo, con pocos comandos y en general todo el ambiente se presenta muy amigable y fácil de utilizar. Se concentran en el volante las funciones del control de velocidad crucero, la telefonía manos libres, la computadora de a bordo y los ajustes de la radio, ubicados en la contracara.

En movimiento

Repasemos entonces que la unidad que probamos corresponde a la versión Sport, impulsada con el motor e-TorQ 1.8, con 132 CV de potencia, tracción 4x2. Transmite la fuerza a través de una caja manual de 5 velocidades. El mes que viene llegará al país una opción mayor, llamada Longitude, con motor 2.4, 180 CV, caja automática de 5 marchas y tracción total.

De entrada, la posición de manejo provoca una grata sensación de bienestar, esencialmente para quienes disfrutamos ampliamente de este segmento. Tiene una gran superficie vidriada y los espejos cubren eficazmente un importante campo visual hacia atrás. Por su parte los asientos envuelven confortablemente al cuerpo, con espuma de mediana densidad para acentuar esa percepción.

Las primeras marchas se sienten cortas mientras que el acelerador requiere de cierto recorrido para percibir las respuestas del motor. Cabe agregar en este sentido que este Renegade Sport nunca transmite una sensación real de la velocidad, pues si bien y sobre todo hasta en la tercera marcha no se nota una reacción vigorosa, el velocímetro por el contrario, manifiesta un ascenso bien inmediato.

El andar es super aplomado, con una insonoridad de alto nivel. Aún en altas velocidades el volumen de la radio se puede mantener muy bajito y escucharse perfectamente. Eso no cambia ni siquiera cuando nos encontramos con viento fuerte. Y se reitera el concepto anterior: no se nota la velocidad. El motor apenas susurra y puede viajar a 120 km/h en el entorno de las 3.000 vueltas, con un consumo razonable y un confort de marcha excepcional, que además es posible incrementar gracias a la comodidad del control de velocidad crucero, ideal para disfrutar de los viajes largos.

En cuanto a la suspensión, es claro que Jeep adecua su reglaje de acuerdo a las necesidades de nuestra región. En condiciones "normales", es decir sobre ruta o en calles bastante deterioradas (ejemplo, Ciudad de la Costa), el Renegade se ocupa de la estabilidad y serenidad en el primer caso, y de absorber las irregularidades sin afectar a los pasajeros en el segundo.

Nos queda una tercera situación, que es fuera de ruta (offroad) y que veremos más adelante.

La seguridad está siempre presente en los productos de Jeep. Y como Renegade no es la excepción, además de los items obligatorios de airbags y frenos con ABS, suma diversos asistentes que aportan en este sentido. Tiene por ejemplo control de estabilidad (ESC), control electrónico antivolcadura (ERM), control de tracción, control de presión de los neumáticos y sensores traseros de estacionamiento. Amén de las fijaciones Isofix para sillas infantiles de seguridad.

Si no hay caminos...

Tuvimos el enorme privilegio de participar del lanzamiento de Renegade en Brasil, evento organizado para la prensa de varios países latinoamericanos. Además de los actos protocolares de presentación, el acontecimiento incluyó un auténtico test drive con una travesía a lo largo de varios cientos de kilómetros sobre un trazado que se introducía de lleno en las salvajes serranías cariocas cercanas a Niteroi.

Fue una experiencia inolvidable, tanto por el paisaje, como por el disfrute de manejar un auténtico Jeep moviéndose en su verdadero habitat natural. Vale aclarar que en esa ocasión nos tocó una unidad de las versiones más potentes y con tracción integral, pero de todos modos, la prueba es perfectamente válida para este Renegade Sport pues a nivel estructural se trata exactamente del mismo vehículo.

Los seudos caminos de montaña, sembrados de rocas enormes y grandes zanjas provocadas por las corrientes de agua de lluvia, no fueron dificultad suficiente como para que este Jeep no pudiera superar con total soltura. La suspensión es capaz de copiar perfectamente las irregularidades para no perder tracción y evidentemente, juega un papel esencial tanto el ángulo de ataque (voladizo de la carrocería por delante del eje delantero) como el de salida (idem, pero del eje posterior).

Conclusión

A partir de esta vivencia se puede concluir que el Renegade Sport es un vehículo perfectamente adecuado a las necesidades de los usuarios locales, con capacidad para enfrentar el día a día urbano y también para adentrarse en las dificultades que pueden presentar nuestros caminos rurales. Ahora resulta claro que la relación de marchas de la caja de cambios no es caprichosa y apunta directamente a ofrecer mejores prestaciones en situaciones offroad para paliar de cierta forma la falta de doble tracción.

Fiel a su concepción, ofrece todo lo que tradicionalmente brindaron los productos Jeep, perpetuando como corresponde su rica historia pero sumando además componentes de confort, seguridad y tecnología de última generación que hoy son típicos de los modelos de alta gama.

Como si todo eso fuera poco, Jeep Uruguay permite que este Renegade llegue a los usuarios a un precio sumamente accesible, inédito para la marca.

Para poder honrar debidamente a esta marca que sigue haciendo historia.

Luis Piedra Cueva - Fotos y video: Leticia Carbajal y Luis Piedra Cueva - Locación: Atlántida y Jaureguiberry.

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