Test Drive

Haciendo boca

Primeras pruebas de manejo del Volkswagen T-Cross, que llegará a Uruguay

El nuevo SUV compacto de la marca alemana, que ingresará al mercado con sus flamantes 5 estrellas de Latin NCAP, fue testeado en Brasil
05.04.2019 12:10

Nuestros "parceiros" de Agencia AutoMotrix realizaron el primer Test Drive al modelo recién lanzado en su país. Fabricado por Volkswagen Brasil, se trata de un producto que llegará a Uruguay en el correr del año, y a modo de anticipo, compartimos las primeras impresiones del colega Luiz Humberto Monteiro Pereira, a bordo de una unidad de la versión T-Cross 200 TSI Comfortline.

Ni tanto, ni tan poco

Sin superar la "barrera" de los 26.000 dólares, la versión Comfortline del Volkswagen T-Cross 200 TSI viene bien equipada y preparada para incomodar a sus rivales.

Volkswagen llegó atrasada a la "fiesta" de los utilitarios deportivos compactos, segmento automotor que no para de crecer en Brasil ni en el mundo, desde mediados de la década pasada. A lo largo de dicho período, modelos como Ford EcoSport, Renault Duster, Jeep Renegade, Honda HR-V y Hyundai Creta tuvieron sus días de gloria y rindieron óptimos resultados a sus respectivas marcas.

Por llegar detrás de su competencia, el primer utilitario deportivo "made in Brasil" de Volkswagen, tuvo tiempo suficiente como para desarrollar su estrategia con mucha calma. Desembarca en los concesionarios durante el corriente mes de abril en cuatro configuraciones, con precios que van desde los R$ 84.990 (U$S 22.000 aprox.) hasta los R$ 109.990 (unos U$S 29.000). La más cara es la versión Highline 250 TSI, que tiene un toque más deportivo y está equipada con motor 1.4 de 150 caballos a 4.500 giros (con etanol) y torque de 25,5 kgmf, acoplado a una transmisión automática de seis marchas.

Pero en verdad la tarea de batallar por las ventas recae sobre las tres versiones 200 TSI, que invierten más en la relación costo beneficio y se impulsan con el propulsor 1.0 con 128 CV de potencia a 5.500 vueltas (con etanol) y 20,5 kgmf de torque en la faja de las 2 a 3.500 vueltas, acoplado a una caja de cambios manual o automática de seis velocidades y paddles shifts al volante para los cambios secuenciales.

De esas tres versiones 200 TSI, la Comfortline es la más equipada. Su precio deja en evidencia el pasaje por el departamento de marketing de la marca. Cuesta R$ 99.990 (U$S 26.000 aprox.), estratégicos R$ 10 por debajo de los R$ 100.000, un valor que muchos consumidores del segmento se imponen como techo para gastar en la compra de un auto nuevo.

El T-Cross está construido sobre la plataforma modular MQB, la misma del hatch Polo y el sedán Virtus. Mide 4,20 mts de largo y 1,57 de altura. La distancia entre ejes es de 2,65 mts, que es igual a la del Virtus. El diseño es innegablemente Volkswagen, con una identidad total respecto a los demás modelos de la marca. El frontal es alto, con una amplia parrilla y faros de led integrados. Todas las versiones vienen equipadas con luz de marcha diurna (DRL) en led, integrada a los faros de niebla.

Lateralmente, todo el largo está cruzado por un largo friso en relieve, ubicado por debajo de las manijas de las puertas, que llega desde el extremo posterior del guardabarros delantero hasta los faros traseros. Éstos a su vez están unidas por una línea de reflectores que se extiende transversalmente, colocada dentro de un panel negro.

Todos los T-Cross vienen con control de estabilidad (ESC), seis airbags, frenos de disco en las cuatro ruedas con ABS, bloqueo electrónico de diferencial, dirección eléctrica con ajuste de altura y profundidad del volante. También trae asistente de partida en pendientes (Hill Hold), sensores traseros de estacionamiento, sistema Isofix para fijación de sillas infantiles, faros con función Coming&Leaving, de niebla con función cornering, luces de marcha diurna y faros de led, soporte para smartphone con entrada USB, bloqueo, espejos y vidrios eléctricos, y volante multifunción.

La versión automática agrega control de velocidad, apoyabrazo central con portaobjetos, volante en cuero, dos entradas USB para plazas traseras, salidas traseras de aire acondicionado, sistema de audio Composition Touch con pantalla color táctil de 6,5" y App-Connect. Y la Comfortline a su vez suma climatizador digital, asiento del conductor con ajuste lumbar, cámara de reversa, monitor de presión de neumáticos, puño de la palanca de cambios en cuero, guantera refrigerada, sistema save de variación de espacio en el maletero, llantas de aleación de 17", sensores de estacionamiento y sistema de frenado automático post-colisión. La versión se diferencia a golpe de vista por los detalles cromados de la parrilla delantera que es en negro brillante, igual que las columnas centrales y el paragolpes trasero con apliques cromados en el sector inferior.

Los packs opcionales, pueden incluir sistemas de infoentretenimiento Discover Media, pantalla de 8", mandos de voz, iluminación ambiente en led, selector de modo de conducción, sistema de apertura sin llave y encendido por botón, techo solar, sensores de lluvia y crepuscular, tapizados en cuero, Park Assist y audio Beats con subwoofer, entre otros.

Los colores (para Brasil) son los siguientes: blanco puro, negro ninja, plata sargas, gris platinum, rojo crimson, azul norway y los novedosos naranja energetic y bronce namibia.

Experiencia a bordo

Lugar familiar

Quien entra por primera vez al T-Cross 200 TSI Comfortline, se impresiona con el espacio interior, que es muy generoso para un SUV compacto. El entre ejes de 2,65 mts redunda en un área libre muy amplia para quienes viajan en las plazas traseras.

En ambas plazas, la percepción del espacio es similar a la de los sedán medianos. De serie trae items como cinturones de seguridad de tres puntas y apoyacabezas en todos los asientos, seis airbags y anclajes de seguridad para sillas infantiles. Todo eso colaboró para que el más nuevo producto de Volkswagen lograra las cinco estrellas de Latin NCAP, que evalúa la seguridad de los autos en América Latina.

En términos de diseño interior y terminaciones, la sensación de "deja vu" es inevitable. El conductor recibe la impresión de haber estado antes en ese auto. Hay bastante plástico rígido y tejido, y muchos detalles parecidos con otros modelos de Volkswagen. Comandos de luces, aire acondicionado y espejos eléctricos, así como el soporte para el celular, son todos heredados del Gol. Ya el volante es similar al del Polo y Virtus.

El porta celular permite colgar el smartphone en la parte alta del panel para que el conductor pueda utilizar dispositivos como Waze, incluyendo una entrada USB adicional. El aparato viene de serie, aunque puede retirarse en caso de considerar que su presencia compromete la estética interna del vehículo.

Por su parte el apoyabrazo central se ajusta longitudinalmente hasta en 10 cm, y es el mismo que el de Virtus. Debajo tiene un lugar para guardar objetos. En la versión Comfortline, el sistema de entretenimiento es intuitivo y cuenta con entradas USB, para tarjeta SD y conexión Bluetooth. El sistema integra la imagen de la cámara trasera que asiste para el estacionamiento. También viene de serie con aire acondicionado, dirección eléctrica, bloqueo y vidrios eléctricos, alarma, control de estabilidad y tracción, control de descenso, bloqueo electrónico de diferencial, volante multifunción con ajuste de altura y profundidad, sensor de estacionamiento y espejos eléctricos. El maletero tiene una capacidad variable entre 373 y 420 litros, de acuerdo a la posición del asiento trasero.

Primeras impresiones

Una grata convivencia

Rio de Janeiro/RJ - El T-Cross 200 TSI Comfortline es un automóvil que gusta fácilmente. Este SUV compacto se destaca por su buen comportamiento dinámico y entrega bastante placer al conducir. El motor 200 TSI desarrolla hasta 128 caballos de potencia con etanol, que equivale a 116 CV con gasolina, ambos a 5.500 giros. El torque máximo es de 20,4 kgmf (o 200 Nm, que justifica su denominación) con cualquiera de los dos combustibles, en la franja de entre 2.000 y 3.500 vueltas. En la versión Comfortline, viene asociado con una caja automática de seis marchas con función Tiptronic, que además de una empuñadura ergonómica, cuenta con la aletas al volante para el cambio de marchas en modo secuencial.

Entre sus prestaciones, acelera de 0 a 100 km/h en 10,4 segundos y alcanza los 184 km/h de máxima. Nada extremadamente deportivo, pero claramente, un conjunto muy satisfactorio. Revestidos en tejidos, los asientos delanteros alojan muy bien al cuerpo y no cansan, aún en trayectos largos.

En el T-Cross 200 TSI Comfortline, el pique y la recuperación de velocidad son bien interesantes, y la elasticidad del conjunto permite enfrentar pendientes hasta sin necesidad de recurrir a la primera velocidad.

La caja automática tiene un sutil delay de reacción, principalmente cuando las vueltas bajan demasiado. Nada que llegue a resultar incómodo. El nivel de rigidez de la carrocería y la inclinación en curvas es muy decente para un utilitario deportivo.

La asistencia eléctrica ofrece respuestas bien directas. Mientras que los frenos de disco en las cuatro ruedas, responden al mensaje con gran eficiencia. Sistemas como control de estabilidad y de tracción, asistente de partida en pendiente y el bloqueo electrónico del diferencial ayudan a que la vida del conductor sea sustancialmente más tranquila.

Ya la aislación acústica podría ser algo mejor. El ruido del motor domina bastante el habitáculo cuando se pisa el acelerador con abundante energía.

Luiz Humberto Monteiro Pereira de Agência AutoMotrix, en exclusividad con Airbag