Test Drive

Espectacular se escribe con Q

Impresiones de Manejo: probamos el Nuevo Audi Q5

Recientemente ingresada al mercado local, conocimos en detalle la segunda generación del SUV Premium más vendido en el mundo dentro del segmento de lujo.
08.08.2017 11:20

El Audi Q5 es uno de los SUV más importantes por el volumen de ventas generadas para el fabricante alemán de automóviles de lujo. Según sus propias manifestaciones, se ubica en lo más alto del podio dentro del segmento de vehículos premium.

Nacido en el 2008 y originalmente germano, se trata de un todoterreno calificado como segmento D, lo que significa que se ubica en el punto medio entre el más grande, Q7, y el más chico de la familia, el también recientemente ingresado Audi Q2.

Pensar en una evolución del bien sucedido modelo, desafío que parecía difícil de lograr tanto por atributos como por su estilo robusto, elegante y el sello típico de la marca, finalmente la ingeniería de Audi demostró que ello no sólo era posible, sino que además también se podía mejorar en muchos aspectos.

Es así que nace entonces esta segunda generación del Q5, que llega desde México y fue lanzada en Uruguay a fines de junio pasado conjuntamente con la inauguración formal del espectacular Audi Zentrum Montevideo.

Exterior

Radicalmente diferente a su hermano mayor, este nuevo Q5 si bien permanece dentro del estilo familiar, presenta cambios importantes a nivel estético, estructural y tecnológico. En el primer item, ya desde el frontal se aprecia una parrilla mucho mayor y con un formato declaradamente exagonal, a la que la marca denomina Single-frame, contorneada por una moldura de aluminio bien generosa. Todo el sector del paragolpes se rediseñó, lo mismo que los conjuntos ópticos full Led que ahora integran las luces de marcha diurna (que encendidas forman la letra Q) y los faros neblineros, erradicándolos definitivamente de su ubicación convencional.

Lateralmente, es notoria la diferencia de líneas, con tazos más marcados que le otorgan un aspecto sustancialmente más atlético y a la vez musculoso, esencialmente a la altura del pilar posterior. También destacan las nuevas llantas de aleación, con un diseño más robusto de cinco rayos dobles, calzadas con neumáticos 235/60 R18.

Atrás también encontramos faros rediseñados, siempre con iluminación Led pero además ahora con el agregado del sistema dinámico para las luces de giro. El spoiler, situado en la parte alta del portón, es algo mayor que el de la generación anterior y está acompañado de la antena, del tipo aleta de tiburón. Dicho sea de paso, el techo está flanqueado por las dos barras longitudinales, delicadamente aplicadas y sin mucho destaque.

Vale agregar que este nuevo Q5 tiene sensores ubicados estratégicamente en todo su perímetro externo, y son quienes se ocupan de enviar información a los diversos asistentes que colaboran con la seguridad, y que veremos más adelante. Entre los menos visibles, están los que detectan el movimiento de los pies para abrir automáticamente el portón del baúl. Pensado para cuando las manos llegan cargadas con las compras del supermercado, por ejemplo, o viceversa, a la hora de descargar. Tanto apertura como cierre se efectúan eléctricamente.

Algo más grande que su hermano mayor, las dimensiones de la nueva generación son de 4,66 mts. de largo, 1,89 de ancho y 1,66 de altura. La distancia entre ejes es de 2,82 metros, mientras que el baúl puede alojar hasta 550 lts. de carga con los asientos en posición normal. Gracias al uso inteligente de acero y aluminio, la ingeniería de Audi logró quitarle 90 kg al peso total del nuevo Q5.

El interior

Por más que tenga bien claro que se trate de un modelo del segmento premium, es inevitable un leve gesto de asombro al abrir sus puertas. Tanto los materiales, los colores, los finos detalles de terminación con apliques en nogal y aluminio, la amplitud del espacio y hasta el aroma del ambiente, ofrecen sensaciones que ya desde el primer contacto anticipan lo que se viene.

Y hablando de ellas, además de voluminosas y con amplia apertura, las cinco puertas son corpulentas y pesadas, al extremo de tener que aplicar cierta energía para no repetir la maniobra de cierre. Excepto, claro está, la del baúl que como vimos, es eléctrica. Aquí pierde toda validez aquella vieja máxima de "cerrá despacio".

En el panel interno de la puerta del conductor, aparte de los comandos para los espejos (que incluyen plegado y calefacción para desempañar), se encuentran los que activan la calefacción de los asientos delanteros, el desbloqueo de las puertas y las memorias para los ajustes del asiento y los espejos exteriores, con las posiciones adecuadas y previamente guardadas de hasta dos conductores. Operación que también se puede hacer desde el control remoto del auto.

Ambas plazas delanteras, aparte de la regulación eléctrica de todas sus partes móviles, cuentan con varias opciones de ajustes para el apoyo lumbar.

Comencemos entonces por el volante, que tiene ajuste de altura y profundidad y revestimiento de cuero. Viene calefaccionado y multifunción, con mandos de audio, telefonía y el acceso al menú de la computadora que proyecta su información en el panel de instrumentos. Por detrás, además de las aletas para la caja de cambios secuencial, están las clásicas palancas del limpiaparabrisas (con encendido automático y diversas opciones de velocidad), señaleros con cambios de luces, y un poco más abajo, del lado izquierdo, otra más pequeña que permite regular y limitar la velocidad crucero.

Naturalmente, llama la atención la ausencia del instrumental convencional, salvo los medidores de temperatura del motor y del combustible en el tanque, que están en los extremos inferiores del cuadrante. Es que el denominado Audi Virtual Cockpit se despliega una vez que presionamos el botón de arranque para encender el motor y previo saludo de bienvenida con el nombre del modelo, muestra a través de una pantalla de 12,3 pulgadas con alta resolución las imágenes de las esferas tradicionales del cuenta vueltas y velocímetro, además de otras opciones de información que el conductor puede elegir a través de dos alternativas de visualización.

Al centro del panel, otra pantalla pero de 8,3 pulgadas, permite navegar por diversas configuraciones de audio, mapas, modos de conducción y otros parámetros del vehículo que se pueden ajustar al gusto de quien está al volante.

Un poco más hacia abajo se encuentra el climatizador automático tri-zona, que a su vez admite los ajustes de circulación del aire mediante un teclado digital. Naturalmente tiene salidas independientes para los asientos traseros y también un control aparte en ese sector para regular la climatización en dicha zona.

El último tramo de este sector del panel se completa con otra serie de botones que ofrecen un acceso directo al Select Drive, la desconección del sistema Start&Stop (activo por defecto), el control de tracción y estabilidad (idem que el anterior), el sistema Park Assist Plus (estacionamiento autónomo), desconección de los sensores de proximidad y el asistente para frenado en pendientes pronunciadas.

Y casi en la parte más baja, encontramos el botón de encendido (Start&Stop) y una toma de 12 volts, por encima de un hueco guardaobjetos, delicadamente iluminado.

Ya en la consola central, además de la voluminosa empuñadura de la palanca de cambios, se ubica una especie de mouse digital para acceder al menú de las configuraciones del vehículo, con otros accesos directos a la telefonía, navegación y sistema de audio. También allí se encuentra el mando principal del Select Drive, uno de los pocos con formato tradicional, junto a otro control del volumen de la radio. "Saltando" la palanca, en la parte final de la consola, ubicamos el mando eléctrico del freno de estacionamiento y el del sistema de frenado de emergencia.

Finalmente, el sector se completa con una bandeja guardaobjetos y el posabrazo central deslizante, que además de ocultar una cómoda gaveta, aloja allí un par de conectores USB y AUX in. Ya en la guantera principal, se completa este item con los lectores de tarjetas SD.

En los asientos traseros, vale destacar el posabrazos central rebatible con posavasos también rebatibles, y las fijaciones Isofix, discreta y delicadamente ocultas bajo sus tapitas correspondientes. Vale agregar que además cuenta con el sistema Top Tether, para el otro sistema de fijaciones superiores para sillas infantiles de seguridad.

En la zona del maletero, siempre con el mismo nivel de elegancia y practicidad, además de una notable iluminación (como siempre Led), cuenta con la malla de sujeción y los ganchos correspondientes para asegurar los objetos de carga. Los respaldos son rebatibles, con accionamiento tanto desde el propio asiento como desde el mismo baúl, con lo cual el volumen puede ampliarse en más de tres veces.

Para completar la descripción del habitáculo, hay otro par de componentes muy importantes. Por un lado, el techo solar con apertura eléctrica, cubierto por su correspondiente cortina opaca, exactamente como si fuera parte del revestimiento interior y también con el mismo tipo de accionamiento.

Y por otro, el impecable sistema lumínico, como ya mencioné siempre de Led, con focos individuales delanteros y traseros y un comando central para todo el sistema superior, situado en la consola del techo.

Esto forma parte de una buena arquitectura de luces de cortesía, con iluminación en las manijas de las puertas y en su parte inferior, amén de un notable despliegue de detalles visibles en la noche de un modo muy discreto y elegante.

En marcha

Principio tienen las cosas. Por lo tanto antes de ponernos en movimiento es importante hablar de la mecánica de este Nuevo Audi Q5 que probamos. Bajo el capó, se oculta un poderoso propulsor 2.0 TFSi, de 4 cilindros, 16 válvulas, turbo con intercooler, capaz de generar hasta 252 CV de potencia y un torque (o par motor) de 370 Nm, liberados entre 1.600 y 4.500 rpm. La transmisión es automática S Tronic de 7 velocidades, con doble embrague, mientras que la tracción es total, inteligente y de última generación, denominada Audi quattro-Ultra.

Esto último traducido, significa que si bien por defecto tracciona permanentemente en las cuatro ruedas, toda vez que el sistema detecta que no lo necesita, pasa toda la fuerza hacia las ruedas traseras y con ello, optimizar el consumo. Por ejemplo, en viajes largos, sin lluvia y con buenas condiciones del piso.

El acceso es super confortable, gracias a la altura del vehículo y a que antes de subir, apretamos el botón de la memoria que está en el panel de la puerta, para que el asiento y los espejos se coloquen en la posición que previamente determinamos.

Ahora si. Presionamos el botón de encendido y comienza la fiesta. Silenciosamente, claro. El sonido del motor es casi imperceptible siempre, aún con el cuentavueltas bastante alto, salvo que esté en modo Dynamic.

¿Porqué?. Lo explico: mediante el Drive Select, es posible elegir el modo de conducción, que puede ser Offroad, Efficiency, Comfort, Auto o Dynamic. Hay una chance más llamada Individual, que permite modificar varios parámetros del auto para adecuarlo a un manejo más personalizado.

En cada una de ellas, el vehículo modifica ciertos valores para que el conjunto motriz, la dirección, frenos y acelerador alteren su comportamiento y sensibilidad en función del modo seleccionado. En Offroad, claramente la prioridad es la tracción, por lo cual el motor se prepara para liberar más potencia mientras que la transmisión hace lo propio para poder multiplicarla eficazmente.

Ya Efficiency y Dynamic, podrían considerarse los extremos para transitar sobre el asfalto, y en verdad fueron los modos en los que enfoqué la mayor atención y obviamente, me generaron las mayores sorpresas.

Como inicié este tramo haciendo referencia al modo más deportivo, comencemos por él. Porque obviamente además, en mi opinión es para utilizar muy de tanto en tanto, cuando surgen las ganas de despuntar el vicio y sacudir un poco la adrenalina de la velocidad, siempre que estén dadas las condiciones mínimas de seguridad, claro está.

Cuando se activa esa función, el motor se acelera un poco, generando un sonido apenas levemente más fuerte. A su vez, el acelerador aumenta su sensibilidad y la dirección hace lo suyo, aumentando la firmeza y la precisión. Por supuesto que al apretar el acelerador con un buen ímpetu, los equinos asoman en tropel y el Q5 reacciona como corresponde.

La sensación de quedar pegado al respaldo del asiento es efectivamente así, pues la aceleración, que según el fabricante puede ser de 6.2 segundos para llegar de 0 a 100 km/h, se asoma en toda su magnitud. Las transiciones de marchas son sumamente rápidas y si se desea, es posible utilizar la opción secuencial con las aletas que están detrás del volante. Más divertido todavía. A pesar de los casi 1.800 kg, el Q5 responde con una docilidad maravillosa manteniendo un alto nivel de estabilidad en cualquier circunstancia.

Es difícil describirlo con precisión, pero para tener una idea más clara, en curvas bien cerradas en alta velocidad, aún con su buen porte se comporta con la firmeza de un kart. Literalmente, aunque el conductor se sienta tan seguro como para desactivar los controles de tracción y estabilidad.

Claro que en esta opción, los niveles de consumo son un poco más altos, pero nada que suene muy exagerado. La preocupación de Audi en busca de la eficiencia ha dado resultados, y este Nuevo Q5 es un claro ejemplo de ello.

Vayamos entonces al modo Efficiency. Para recordar la opción elegida, la imagen del auto que se muestra en la pantalla central, se apoya sobre una sombra verde, en lugar del rojo del modo Dynamic. Aquí todos los parámetros vuelven a la normalidad, en busca de optimizar el consumo de combustible. Y no solo por cuestiones de economía. Los fabricantes apuestan firmemente a lograr que su nuevos productos sean cada más eficientes, manteniendo sus prestaciones con motores más chicos, tratando de optimizar recursos energéticos y con menos contaminación del medio ambiente.

En esta opción, el Nuevo Q5 resulta asombroso. Cuesta imaginar que un vehículo con esa capacidad de respuesta, con los altísimos niveles de confort brindados por sus componentes electrónicos, y su porte generoso, sea capaz de llegar a niveles de consumo de excelencia.

En el tránsito urbano, y en honor a la verdad con buena parte de recorrido por la Rambla capitalina, logramos un consumo medio de 15,7 km/lt. Se podría pensar con toda razón entonces, que en el modo Efficiency este SUV se vuelve una pesada carreta. Absolutamente nada de eso.

Toda vez que la situación lo requiere, basta acelerar un poco para que con una gran disposición el Q5 despegue y se aleje rápidamente del resto de sus congéneres. Siempre en un ambiente silencioso, confortable y con total naturalidad.

Consumo instantáneo Nuevo Audi Q5

Y siempre en un universo de suavidad y delicadeza extrema, típica de este segmento. Es importante agregar que como decía antes, las transiciones entre marchas siempre son bastante imperceptibles y que los movimientos de la palanca de cambios son del tipo secuencial, es decir, basta con "un toque" para ubicarla en la posición deseada. Incluye además un botón adicional en la empuñadura, que activa directamente la función "P" cuando llegamos a destino.

Conclusión

El espacio interior es bien amplio en ambas plazas. Si bien se trata de un vehículo de buen porte, no se siente exageradamente grande, aunque sin dudas, en el tránsito su presencia impone respeto. Además, con las luces diurnas Led encendidas, que forman la letra Q, adquiere una mirada severa que realmente, impacta.

Por otra parte, debería agregar otros componentes integrados tales como sus ocho airbags, o el sistema Pre Sense, que asiste y prepara al vehículo ante la inminencia de una colisión reduciendo incluso en buena parte su velocidad. O el sistema de alerta de fatiga, que le indica al conductor cuando detecta que su comportamiento no es el lógico y debe detenerse para tomar un café y/o descansar tras un viaje largo. También el encendido automático de luces, que no necesita ninguna intervención nuestra en ningún momento. O el ajuste automático de la altura de los faros principales, el sistema de estacionamiento autónomo denominado Park Assist, que lo atraca en sentido paralelo o perpendicular y la cámara de reversa a color con las correspodnientes líneas de referencia dinámicas. También la excelencia del sistema de audio, la conectividad y la navegación.

En fin, una serie interminable de elementos que harían mucho más extenso todavía este largo informe, que por cierto, creo es más que merecido en función del producto que pudimos disfrutar durante algunos días.

Bello, elegante, refinado tal como lo demanda la estirpe de su segmento, tecnológico, seguro y con un amplísimo rango de prestaciones, es sin dudas otra maravilla de la ingeniería automotriz que continúa sorprendiendo constantemente con su evolución.

Pero en definitiva y tal como lo declararon los propios directivos de Audi, "asumimos el desafío de mejorar un modelo que parecía inmejorable".

Por ello es que definen a este Nuevo Audi Q5, como la Q perfecta.

Y puede ud. creerme, amable lector, no exageran en absoluto. Aunque digan por ahí que la perfección no existe.

Buenos días

Luis Piedra Cueva - Locación: Parque del Plata, Canelones - Uruguay

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