Automovilismo

Con el cavallino cansado

Ferrari, un velatorio en la celebración de su gran premio número mil

La gran fiesta preparada para el GP de Muguello estará enlutada a raíz de los magros resultados deportivos del equipo italiano de Fórmula 1

09.09.2020 12:02

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2020-09-09T12:02:00
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Mugello (Toscana, Italia) - A Ferrari, verdadero sinónimo de la competición automovilística, no le ha llegado en el mejor momento la celebración de su gran premio número mil en Fórmula 1, el domingo en el circuito de Mugello (Italia).

Todo estaba previsto para que fuera una gran fiesta. Una carrera organizada para la ocasión y por primera vez en el circuito toscano, no lejos de su sede de Maranello, incluso con algunos espectadores, cuando hasta ahora todas las carreras este año se han desarrollado a puerta cerrada debido al coronavirus.

Sin puntuar en Spa, con dos abandonos en Monza, el balance de los dos últimos grandes premios es catastrófico.

"Esperamos que el próximo, que es una fecha importante con el gran premio número mil, sea un poco mejor, pero el auto no está al nivel que nos gustaría", previno el jefe de la Scuderia, Mattia Binotto.

Pero Toto Wolff, el jefe de la escudería rival Mercedes, deplora que Ferrari no esté al nivel para hacer más interesante el Mundial.

No es la primera vez que Ferrari atraviesa un momento difícil. Único constructor en haber participado en todos los Mundiales de F1 desde 1950, no estaba presente en el primer gran premio en Gran Bretaña, debido a una sombría historia de primas en la salida. Solo en el siguiente, en Mónaco, Enzo Ferrari hizo correr sus bólidos.

Habrá que esperar a 1952 para que un piloto Ferrari se convierta en campeón del mundo con el italiano Alberto Ascari y a 1961 para lograr el título de constructores, creado en 1958.

Desde entonces, Ferrari ganó 16 títulos de constructores, el último en 2008, y 15 de pilotos, el más cercano con la corona del finlandés Kimi Räikkönen en 2007.

Años de sequía. Ferrari no había conocido nada parecido desde el inicio de los años 1970 antes de la llegada de Luca di Montezemolo al frente de la Scuderia y de Niki Lauda como piloto, o en 1980 y 1981, con el inicio de la era de los motores turbocompresores.

Race

Controlada por su fundador Enzo Ferrari hasta su muerte en 1988, la historia de Ferrari está también estrechamente ligada a la de Fiat, que había tomado su control para rivalizar con Ford a finales de los años 1960, una historia contada en el reciente éxito hollywoodiano "Le Mans 66".

Aunque Ferrari está todavía bajo el control del grupo automovilístico italiano, adquirió su independencia financiera al entrar en bolsa en 2015 con las siglas "RACE". Desde entonces, sus títulos han ganado en el mercado electrónico estadounidense Nasdaq alrededor de un 250%, pasando de 55 a 192 dólares.

Pero, desde la marcha del trío mágico compuesto por Michael Schumacher como piloto, Jean Todt como jefe de equipo y Ross Brawn como ingeniero hace una quincena de años, el 'cavallino' tiene problemas para cabalgar.

Ni el español Fernando Alonso, que llegó con dos títulos de campeón del mundo en su haber, ni el alemán Sebastian Vettel, que tenía cuatro, lograron traer coronas a Ferrari, aunque a veces estuvieron cerca.

Los jefes de escudería se han sucedido, les ingenieros también pero los bólidos rojos se han inclinado regularmente ante los Red Bull a principio de la década y después frente a los Mercedes con la llegada de los motores híbridos en 2014.

El patrón del grupo Fiat, John Elkann, cree que en el futuro la escudería volverá a su nivel más alto. En una entrevista a finales de julio, atribuyó los malos resultados actuales a "flaquezas estructurales" y encargó a Mattia Binotto que las remedie.

Pero éste, ya avaro en sonrisas, tiene cada vez más cara de enojo en las carreras. En Monza, no quiso ni siquiera ir a la tradicional rueda de prensa posterior a la carrera.

La ausencia de "tifosi" en las tribunas debido al coronavirus le evitó una bronca de antología. Pero en Mugello estarán ahí.

AFP