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Levemente gasificada

Conducir deshidratado es tan peligroso como hacerlo con alcohol en sangre

Aunque se trata de un aspecto que pocos tienen en cuenta, la alimentación es importante a la hora de iniciar un largo viaje al volante

19.12.2019 18:29

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2019-12-19T18:29:00
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Según un estudio publicado por El Español, basado a su vez en un informe de la Universidad de Loughborough (Reino Unido) y el European Hydration Institute, los conductores mal hidratados cometen los mismos errores que aquellos que bebieron tres o cuatro copas de vino, equivalente a 0,8 mg/l de alcohol en sangre.

Entre los más comunes, son más propensos a frenar tarde o salirse del carril involuntariamente.

Pero a esa conclusión se suma una recomendación de la Dirección General de Tránsito de España (DGT), quien en su guía "Comer bien y conducir mejor" alerta acerca del riesgo que implica tanto manejar con el estómago vacío como hacerlo luego de una ingesta abundante y/o con determinadas características. En ambos casos, las consecuencias pueden derivar en somnolencia, fatiga, pérdida de reflejos o dolores de cabeza.

Para completar el informe, el medio ibérico consultó a una nutricionista, quien hace una serie de recomendaciones gastronómicas para los conductores que se disponen a viajar.

Largá los bizcochos

Si estás por salir a la ruta en la mañana, después de desayunar, lo ideal es una ingesta liviana, no muy abundante, ni azucarada, ni con gaseosas. Nada de bizcochos o cosas dulces porque a corto o mediano plazo, tras un leve pico de insulina, el aumento de azúcar en sangre puede derivar en cansancio o somnolencia.

Lo ideal entonces, en este caso, sería un café con leche con un par de fetas de pan integral y una pieza de fruta.

Agua, pero no mucha

Es importante beber agua, aunque un vaso es suficiente. Mucha agua tampoco está bien, porque habrá que detenerse al poco tiempo. En todo caso, se puede llevar una botella para hidratarse a lo largo del viaje, si se trata de un largo trayecto.

Nada de pulpón

Vale tener en cuenta que la tarea de manejar no requiere una dosis extra de energía. Según la guía de la DGT, en un viaje prolongado se podrán consumir apenas entre 1.000 y 1.300 kcal/día.

Por lo cual, en las detenciones para descansar y hacer las comidas básicas de almuerzo y cena, se mantiene la misma recomendación. Porciones pequeñas, bajas en grasas, ricas en frutas y verduras, para contribuir a la hidratación.

Nada de carnes con grasa (costillas o cordero), guisos o platos de difícil digestión, ni bebidas azucaradas, ni postres muy dulces.

Naturalmente, el café después de comer es una buena opción, pero lo mismo, sin exagerar la cantidad, sobre todo si no estamos muy acostumbrados.

Otras recomendaciones

Finalmente, la guía pide evitar la ingesta de alimentos que se venden en puestos callejeros, así como también los que sean muy salados o demasiado picantes. También determinados cereales, líquidos calientes, bebidas gaseosas y naturalmente, nada de alcohol.

Entre los platos recomendables, figuran hortalizas, verduras, sopas, ensaladas sin aderezar, carnes de pescado, pavo o pollo, y de postre, solamente frutas. Nada de pastelería o cosas dulces.

En fin. Buen provecho y que disfruten del viaje, que las vacaciones empiezan en el momento de subir al auto.

Luis Piedra Cueva