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Genio genial

Cómo fue que Niki Lauda le demostró a Boeing que estaba equivocada

Dedicado a la aviación, el tri campeón mundial afrontó la caída de uno de sus aparatos por una falla que el fabricante se negaba a reconocer
22.05.2019 11:59
2019-05-22T11:59:00
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Esta historia fue publicada por el portal brasileño Autoesporte, y es una pintura cabal del carácter y la perseverancia que caracterizaban al tri campeón de la Fórmula 1, fallecido esta semana a los 70 años de edad. Lo que indudablemente aplicó profundamente también en su carrera deportiva.

La crónica refiere a un accidente ocurrido en 1991 con un Boeing 767 debido a un problema técnico que el fabricante se negaba a reconocer, hasta que el propio Niki Lauda le demostró su error.

Andreas Nikolaus Lauda era conocido por su obstinación, su perfeccionismo y una visión del mundo completamente diferente a la de los demás mortales.

Algunas frases que acostumbraba a utilizar, tales como "del éxito nada se aprende" o "la felicidad es una enemiga. Ella te debilita. De pronto, tienes algo para perder", ayudan a demostrar porqué se convirtió en leyenda.

Además de su pasión por el automovilismo, Lauda mantenía una relación semejante con la aviación. En abril de 1979 fundó su propia compañía, el mismo año que se retiraba de la Fórmula 1 por primera vez.

Vale recordar que en 1976 ocurrió el terrible accidente en el GP de Alemania, en el que su auto se incendió quemando parte de su cuerpo y con una importante semi asfixia debido a la inhalación de humo. Lo que a la postre dañó sus pulmones, haciendo crónicos los problemas respiratorios que determinaron el trasplante de pulmón del año pasado. Tardó seis semanas en volver a la pista, con el rostro deformado pero "el pie derecho impecable", como solía decir, y un año después repetía el título de Campeón Mundial.

Lauda Air operaba inicialmente como Taxi Aéreo, pues los vuelos comerciales de su país estaban monopolizados por Austrian Airlines. Pero en 1982, la empresa entraba en una importante crisis financiera, por lo cual el piloto decide colocarse el casco y los guantes una vez más, para volver a las carreras de Fórmula 1 y así poder solventar nuevamente su negocio aéreo.

El acierto fue total. En 1984 obtiene el tri-campeonato corriendo con McLaren y la compañía se recupera rápidamente a tal punto que a principios de los 90 Lauda Air obtiene las licencias para comenzar con los primeros vuelos comerciales. Los primeros destinos fueron Asia y Oceanía y poco tiempo después ya cubría trayectos hacia Estados Unidos, Emiratos Arabes, Cuba e incluso Brasil.

Tragedia con un Boeing 767

El 26 de mayo de 1991, el Boeing 767 300 ER, que salió a las 23 hs 02´ desde Hong Kong con destino al aeropuerto de Viena, cayó sobre suelo Tailandés, apenas 15 minutos después del despegue. Murieron sus 223 ocupantes, entre pasajeros y tripulación.

Las investigaciones demandaron ocho meses de trabajo y según los peritos, el dispositivo responsable de grabar los datos de la aeronave, también se destruyó por completo en el accidente. El único elemento capaz de brindar alguna información fue entonces el Cockpit Voice Recorder, un dispositivo que graba el audio dentro de la cabina de mando.

De allí surge que los pilotos fueron advertidos a las 23 hs 08´ de una falla en el sistema que podría accionar la "reversa" de una turbina en pleno vuelo. Ese mecanismo es el que utilizan los aviones para frenar, una vez que tocan tierra en la maniobra de aterrizaje. Piloto y copiloto consultaron el manual de la aeronave y tras concluir que se trata de solamente una alarma, continuaron con el viaje. Evidentemente no fue así, y la falla saltó inmediatamente. provocando la tragedia.

El informe final del Comité de Investigación de Accidentes Aéreos de Tailandia anunció que la causa probable del accidente fue "el accionamiento de la reversa de la turbina izquierda, resultando en la pérdida de control de la aeronave".

Por su parte Boeing, afirmó que con solo accionar la reversa de la turbina, no era suficiente para provocar el accidente.

A puro carácter

Niki Lauda resolvió hacer su propia investigación, desplegando su fuerte personalidad y el sexto sentido que le caracterizaba. Viajó hasta el lugar del accidente, encontró parte de su avión 767, y con ello se enfrentó a los representantes de Boeing.

Para demostrar la inocencia de sus pilotos, utilizó un simulador de vuelo del propio fabricante, que se encontraba en el aeropuerto de Gatwick, en Inglaterra. Con todos los parámetros e informaciones de la nave en el momento de la tragedia, el propio Lauda no logró retomar el control del avión con la reversa de la turbina accionada. Y concretó 15 intentos...

Tras esa comprobación y convencido de que no se trató de un error humano y si de una falla del propio aparato de Boeing, Lauda pidió a la Compañía que emitiera un comunicado admitiendo el defecto del componente. Por su parte el Departamento Jurídico le respondió que no era posible hacerlo, y que podrían tardar hasta tres meses en tener una nota oficial al respecto.

El genio indomable de Lauda, una vez más se hizo presente. Al día siguiente convocó a una conferencia de prensa, lanzando un desafío a la compañía norteamericana.

Si como ellos decían, era posible retomar el control de la aeronave con la reversa accionada, él estaba dispuesto a volar un 767 en las mismas condiciones del vuelo 004 de su empresa, con dos pilotos más elegidos por la propia Boeing.

Naturalmente, Boeing no aceptó.

El incidente llevó a que el fabricante modificara el sistema de reversa de sus turbinas, para evitar la repetición del problema.

En los años 2000, Lauda Air fue incorporada por Austrian Airlines. Sin el control mayoritario, Lauda creó una nueva compañía, la FlyNiki, que luego pasó a ser solo Niki y comprada por Air Berlin en el 2011. La empresa alemana se declaró en quiebra en el 2017 y Niki Lauda recompró buena parte de sus acciones, pasando a denominarla Laudamotion. El año pasado Ryanair, compañía europea de bajo costo adquiere acciones para expandir sus operaciones en Europa.

Además de socio minoritario en la aviación, Lauda también tenía participación en el equipo Mercedes-AMG F1 Team, manteniendo además una actividad en calidad de consejero.

Niki Lauda dejó de existir entre nosotros esta semana, pero seguramente ya estará reencontrándose con otros íconos del automovilismo mundial, que también se fueron antes y están por allá arriba. Mucho más alto que los aviones, que también fueron su gran pasión.

Luis Piedra Cueva - En base a Revista Autoesporte