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Hinchando el pecho

América Latina puede incidir considerablemente en la calidad del aire mundial

Acelerando la movilidad eléctrica en las grandes ciudades de la región, sería posible moderar la tremenda contaminación que rodea al planeta

07.05.2019 08:30

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2019-05-07T08:30:00
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Según un análisis publicado por El País de Madrid, una de las claves para que la temperatura de la tierra no aumente más de 1.5º para el año 2100 pasa por evitar que el aire se siga contaminando. De continuar avanzando con este cambio climático, implicaría entre otras cosas llevar hacia la pobreza a más personas, con aumento de las cifras de enfermedades y muertes por el aire contaminado.

En base a las estimaciones del Banco Mundial, el transporte es responsable por la producción del 15% de las emisiones mundiales de gases con efecto invernadero. Índice que podría llegar hasta el 33% en el 2050 en el caso de que no se adopten medidas urgentes.

América Latina genera casi el 10% de las emisiones de ese tipo de gases contaminantes, y dentro de ese total, el sector transporte es responsable por el 19% de emisiones de CO2 en la región, según el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).

Las cifras son impactantes: por año hay casi 93.000 fallecimientos por esta causa en países de bajo y mediano ingreso, y 44.000 en los de ingresos más altos, tal como informan las estadísticas de la Organización Mundial de la Salud.

Movilidad sustentable

La flota de automóviles en Latinoamérica crece vertiginosamente, estimándose que para el 2050 habría 200 millones de vehículos circulando en la región, el triple de los que hay actualmente.

Solamente con el aporte de grandes inversiones por parte de los sectores públicos y privados, procurando desplegar el máximo potencial de la movilidad eléctrica, podría lograrse una reducción de 7.7 gigatoneladas de emisiones de CO2 en el mundo, de tal modo que en el 2050 esos valores se ubiquen entre 2 y 3 Gt.

Es precisamente en ese sentido, en busca de acelerar los procesos de adopción de tecnologías limpias en América Latina, que el Banco Mundial avanza en la implementación del Proyecto Bus Limpio, con el que ya trabaja en grandes urbes como San Pablo, Ciudad de México, Santiago de Chile, Buenos Aires y Montevideo.

En cada una de ellas se hizo un estudio de diagnóstico para comparar los costos del ciclo de vida y las emisiones de gases de efecto invernadero en distintas tecnologías como el diesel limpio, el gas natural comprimido, las baterías eléctricas y los autobuses de hidrógeno.

De todas ellas, las baterías eléctricas son las de mayor eficiencia energética y las más amables con el medio ambiente.

Aire limpio

El 66% de los países de Latinoamérica y los gobiernos locales de 50 ciudades de la región, ya incluyen el transporte entre sus compromisos de gestión para luchar contra el cambio climático. Ciudad de México, Rio de Janeiro y Santiago de Chile prometen eliminar todas sus emisiones para el 2050.

Con una apuesta fuerte por la movilidad eléctrica en toda América Latina, la reducción en las emisiones de CO2 podría llegar a 1.500 millones de toneladas, con ahorros de combustible que rondarían los 85.000 millones de dólares, dentro del período 2016 - 2050, indica el PNUMA.

Pero según otro estudio, si 22 ciudades grandes de nuestra región reemplazaran sus flotas de buses y taxis por unidades eléctricas, para el 2030 los resultados podrían ser los siguientes:

*Se evitarían emisiones de 300 millones de toneladas equivalentes de CO2

*Se evitaría la muerte de 36.500 personas

*América Latina ahorraría 64.000 millones de dólares en combustibles

Mercado eléctrico

El incremento de vehículos eléctricos en el mercado mundial es impactante. En muy poco años alcanzó un total de cuatro millones de unidades vendidas hasta el 2018. Según la Agencia Internacional de Energía, la flota global de vehículos eléctricos llegará a 13 millones en el 2020 y Bloomberg, estima que en el 2040, serán 530 millones de unidades circulando por el planeta.

Movilidad eléctrica

América Latina aún no llega a los niveles de electrificación del transporte existentes en Asia o Europa, pero en verdad son varios los países que están trabajando seriamente en ese proceso de movilidad eléctrica sustentable.

Uno de los aspectos clave para esa transición es precisamente la calidad de la matriz energética, un importante diferencial de la región con respecto a otros continentes. Casi el 60% de la capacidad de energía instalada proviene de fuentes renovables en nuestra Latinoamérica, mientras que el promedio mundial se ubica en el 33%.

La región cuenta además con el mayor uso de autobuses por persona y 62 ciudades ya tienen sistemas de buses de tránsito rápido.

Por otra parte y como datos adicionales, en Argentina, Brasil y México operan tres de los mayores fabricantes mundiales de automóviles, mientras que Bolivia, Chile y Argentina tienen algunas de las grandes reservas mundiales de litio, materia prima fundamental para las baterías de los vehículos eléctricos.

Por supuesto, también existen importantes desafíos: los altos costos, la creación de infraestructura de carga, la existencia de sistemas eléctricos adecuados y la formación de capital humano para el mantenimiento de los vehículos.

Según indican los expertos, aprovechar esta oportunidad y superar los desafíos para una transición hacia la movilidad eléctrica en la región requiere repensar los subsidios al diésel, apoyar el financiamiento verde y promover incentivos fiscales y no fiscales.

Luis Piedra Cueva - Con información de El País de España

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