Test Drive

Qué cosa bávara

Impresiones de Manejo: probamos el nuevo BMW 118i

Tomamos contacto con esta variante del Serie 1 que además de los atributos típicos del segmento premium, dosifica perfectamente aptitudes urbanas y deportivas.
14.07.2017 11:02

Decir que se trata de uno de los modelos más chicos de BMW, puede sonar disparatado. Ciertamente, no existen modelos pequeños dentro de la línea de productos de la casa bávara. Pero efectivamente, la Serie 1 es la familia de entrada de la marca alemana, y si bien sus dimensiones no son para nada pequeñas, es verdad que al menos hasta el 118i, se posicionan en el primer escalón en cuanto a motores y potencias se refiere.

Se trata de un hatch 5 puertas, que mide 4,329 mts de largo, 1,984 de ancho (con espejos) y 1,421 mts de altura. La distancia entre ejes es de 2,690 y cuenta con un baúl de 360 dm3 de capacidad con los respaldos traseros en posición normal. Dicho sea de paso, son reclinables en proporción 60/40.

Con una estatura muy baja, el 118i es dueño de una personalidad inconfundible. No se parece a ningún otro modelo en su segmento y desborda rasgos de BMW por donde se le mire. La parrilla frontal bi partida, típica de la marca, con los grandes faros estilizados, le otorgan una mirada casi felina, que se acentúa aún más con las luces encendidas.

Lateralmente, la cintura alta reduce bastante la superficie vidriada y naturalmente, sobresale el diseño deportivo de la llantas de aleación, que son de 16" y están calzadas con neumáticos 205/55 R16. Una de las características sobresalientes y distintiva del modelo es la trompa alargada, que parece infinita por la proporción con respecto a la altura.

Atrás, la tapa del baúl contiene un pequeño spoiler en el borde superior, que aloja a su vez la tercera luz de freno y está muy cerca de la antena que como es ya característico para la marca, es del tipo aleta de tiburón. Los conjuntos ópticos son de buen tamaño y al centro, el logo oficia como dispositivo batiente de apertura para la puerta del maletero.

Por dentro y aún a sabiendas de que se trata de un alta gama, es inevitable un gesto de sorpresa ante el despliegue de elegancia, calidad y buen gusto que presenta el habitáculo. Finos tapizados y revestimientos en cuero, armonizan a la perfección con el diseño del panel, el cuadro de instrumentos y la consola central, que contiene el comando iDrive para el sistema multimedia, el selector del modo de conducción (o botón de la felicidad), y el mando para desactivar el control de tracción y estabilidad (por defecto está siempre activo).

Hacia atrás, el posabrazos deslizable oculta bajo la tapa un cómodo lugar guardaobjetos, que a su vez contiene una entrada USB y AUX in.

La pantalla multimedia de 6,5" está bien al centro y en el sector alto del panel, por encima de las salidas de aire. Dicho sea de paso, la regulación del flujo se efectúa a través del sistema de "rueditas" que no por clásicas, pierden eficacia. Funciona mejor que muchos sistemas electrónicos más sofisticados utilizado por otras marcas.

Continuando hacia abajo, están los mandos del sistema de audio (que también se puede gerenciar desde el selector iDrive y desde el volante multifunción) con la ranura para CD´s y DVD´s, y finalmente, el panorama se completa con el climatizador automático y los controles para sus distintas funcionalidades.

El volante deportivo también está revestido en cuero y además de lo ya mencionado, administra la velocidad crucero.

Por su parte, el cuadro de instrumentos se basa en dos esferas analógicas de aguja, perfectamente simétricas con el motor apagado. En la de la izquierda, la aguja pequeña indica el nivel de combustible del tanque, y la grande, el velocímetro. Y en la esfera mayor de la derecha, se ubica el cuentavueltas mientras que la aguja más chica indica el consumo instantáneo medido en litros cada 100 km.

Entre ambas y en la parte baja, se ubica un cuadro digital en el que se proyecta toda la información generada por la computadora.

Las plazas traseras, amplias en todos los sentidos y bien confortables, tienen tres apoyacabezas y fijaciones Isofix en ambos extremos del asiento, discretamente disimuladas bajo sus respectivas tapitas. Incluyendo además el otro sistema de sujeción para sillas infantiles con los anclajes Latch.

Un super dotado

Este BMW 118i se impulsa con un nuevo motor de tres cilindros TwinPower Turbo de 1.496 cc. Es capaz de liberar hasta 136 CV de potencia y un torque notable de 220 Nm. Utiliza la denominada tecnología EfficientDynamics exclusiva de BMW, con la que es capaz de ofrecer un rango muy amplio de prestaciones, gran economía en el consumo de combustible y bajas emisiones de residuos contaminantes.

Trabaja asociado a una transmisión manual, con caja de cambios de seis velocidades, que envía la potencia hacia las ruedas traseras, uno de los rasgos más típicos e históricos de la marca.

Como parte de esa tecnología eficiente, este 118i cuenta con otros componentes poco visibles pero con gran incidencia sobre el rendimiento del conjunto mecánico. Por ejemplo, el sistema eléctrico Servotronic de la dirección, que además de adaptarse al modo de conducción, consume energía únicamente cuando el volante se mueve, al contrario de lo que ocurre con las bombas hidráulicas, que trabajan todo el tiempo.

A ello se suma un sistema de recuperación de la energía de frenado, llamado Brake Energy Regeneration. Este dispositivo evita que el alternador entre en actividad y genere energía mientras estamos acelerando. La producción eléctrica para cargar las baterías se realiza al quitar el pie del acelerador y con la energía liberada por los frenos.

Menos demanda de energía, naturalmente requiere menos consumo de combustible.

También aporta en este mismo sentido la posibilidad de elegir el modo de manejo. BMW no puede olvidar su genética deportiva, por lo cual mediante el que antes denominé "botón de la felicidad", ubicado en la consola central, se pueden seleccionar tres opciones diferentes, a saber.

El modo Comfort (por defecto) es una opción intermedia, que mantiene las prestaciones con cierto vigor y como consecuencia, no es la más eficiente en términos de consumo aunque de todos modos, los valores son más que razonables.

El modo Sport, que como bien lo indica la propia palabra, modifica varios parámetros de aceleración, dirección y suspensión, para tornarlo en un buen pura sangre y que naturalmente, es donde tiene su nivel más alto en materia de consumo. Y de diversión, obviamente.

Y por último, el Eco Pro es el modo en el que el auto ofrece sus mayores virtudes en materia de eficiencia energética. Además de indicar la "ganancia" en kilómetros que se va logrando durante el tiempo de marcha para el combustible que queda en el tanque, el mejor resultado se obtiene respetando la indicación del momento ideal para efectuar los cambios de velocidad.

Pero no solo de eficiencia vive esta nueva generación de BMW 118i. En materia de seguridad ofrece seis airbags, control de tracción y estabilidad, asistente para el arranque en pendiente Hill Assist y frenos con EBD (repartidor electrónico de la fuerza de frenado).

A todo ello se suman otros componentes tales como ajustes de altura y profundidad del volante, ajuste de altura en ambos asientos delanteros, encendido por botón con sistema Start&Stop (desactivable), sensor de lluvia, radio Profesional con lector de DVD y comando iDrive, que administra desde la consola las funciones de audio, telefonía y navegación.

Por último, el Pack iluminación presenta un despliegue de luces que van desde las que están debajo de las manijas de las puertas y alumbran los laterales del auto al desbloquear, las que están debajo de las puertas y hacen lo propio hacia el piso en el momento de abrirlas, las distribuidas en las zonas de los pies, que iluminan delicadamente ese sector, las que están sobre las manijas interiores de las puertas, muy tenues y sutiles, hasta las luces de techo (delanteras y traseras) que tienen luces de lectura y un foco central.

Un detalle final que vale la pena mencionar, es la ausencia de la rueda de auxilio, en virtud del uso de neumáticos con sistema de rodaje de emergencia, técnicamente conocidos como Run Flat. Esta tecnología permite continuar la marcha ante una avería, pero con ciertos cuidados y con una velocidad limitada de hasta 80 km/h.

En su lugar, bajo la alfombra del baúl, BMW ubica el sistema de baterías y almacenamiento de energía, asegurando su protección y por ende, la eficiencia y el tiempo de vida útil.

En marcha

Como decía al principio, es un auto de baja estatura, por lo cual, sobre todo para quienes peinamos canas, hay que encontrar el movimiento adecuado para poder ingresar con facilidad. Una vez instalados, el asiento envuelve perfectamente al cuerpo y el estilo refinado del habitáculo se ocupa de dar la bienvenida.

El encendido es por botón y junto a él, está el comando para desactivar el sistema Start&Stop.

El avance tecnológico de esta nueva generación de motores muestra sus rasgos ya desde la puesta en marcha, pues uno de los aspectos más típicos de los tricilíndricos como lo es el sonido, no asoma en ningún momento. Y menos aún desde adentro del auto, gracias a la insonorización de excelencia que lo aísla casi por completo.

Por defecto, el sistema se ubica en el modo Comfort, con el que el conjunto mecánico responde con un buen vigor, con salidas rápidas y respuestas inmediatas. Los cambios de marcha son firmes y evidentemente, el ADN de BMW está bien presente, pues permite un manejo entretenido y agradable.

El confort de marcha, tal como corresponde a este segmento, es de nivel superior y solamente se altera un poco cuando se encuentra con calles en mal estado, puesto que la suspensión contempla algo más las opciones de manejo deportivo y por lo tanto es un poco más firme. Sumado a que los neumáticos Run Flat son un poco más duros que lo normal, tenemos entonces que como buen coche europeo, los baches y superficies deterioradas no le agradan demasiado.

Como contrapartida, cuando el piso es el ideal, el 118i se desliza como una alfombra mágica. El imponente torque de 220 Nm ofrece respuestas estupendas aún en bajo régimen y por tanto, siempre hay respaldo energético de sobra.

Por supuesto que la tentación por colocar el botón en la posición Sport, era muy fuerte. Luego de encontrar un lugar adecuado, ese momento llegó y como era de esperar, la felicidad fue completa. El auto parece fruncir el ceño y ponerse serio, con un cambio en la sensibilidad del acelerador, en la dirección y la transmisión, y la tropilla queda totalmente disponible a demanda del pie derecho. Es un deleite. Además de la sensación de seguridad por la confianza que genera aún en alta velocidad, el auto hace todo bien incluso con los asistentes de tracción y estabilidad desconectados.

La dirección se afirma con una precisión casi helvética y evidentemente, intervienen componentes como la tracción trasera, que liberan las ruedas delanteras solamente para la tarea de indicar el camino, y también el perfecto equilibrio en la distribución del peso a lo largo de toda la carrocería, para brindar una estabilidad de excelencia en curvas veloces.

Pero volvemos a la realidad cotidiana, donde convivimos diariamente. Cada cambio en el modo de conducción se indica en la pantalla con un esquema del auto y los colores correspondientes a cada una de ellos. En el caso del Eco Pro, es el azul.

Aquí también se percibe un cambio en el reglaje del motor y la transmisión, pero en el sentido inverso a la opción deportiva. El cuadro de instrumentos indica el momento exacto del cambio de marcha y entre otros datos, muestra la ganancia progresiva del rendimiento del combustible que queda en el tanque. Además del consumo instantáneo promedio calculado por la computadora.

Pero quien piense que en este modo el auto queda pesado o pierde alguna respuesta, se equivoca de cabo a rabo. Toda vez que se lo requiere, el motor responde de maravillas y es capaz de reaccionar con muy buena disposición. Por ejemplo, para zafar de una situación incómoda en el tránsito o salir al frente en el cambio de luz del semáforo, siempre hay energía suficiente bien dispuesta. Y con un muy buen rendimiento en el consumo, que al momento de la devolución (con gran tristeza), indicaba 8,6 lt. cada 100 km. Algo así como casi 12 km/lt en tránsito urbano.

Detalle consumo

El BMW 118i es un coche de alta gama, perteneciente al segmento premium. Podría decir entonces que con eso está todo explicado, pero aún así, por despliegue tecnológico, por atributos y por una genética histórica, es un modelo fantástico que sin dudas lo hace absolutamente deseable.

Es un ejemplo claro de esta industria que día a día nos maravilla y apasiona, y en particular en este caso, invita todo el tiempo a disfrutar el placer de manejar.

Motor Haus, representante exclusivo de BMW en Uruguay, comercializa este modelo con un precio que parte desde los U$S 38.900. Y que cuenta con una opción con caja de cambios automática de 8 velocidades a U$S 42.900.

Buenos días.

Luis Piedra Cueva

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